Economía internacional · Guía práctica
En la cesta del DEG, cantidades fijas y pesos variables pueden coexistir
Un ejemplo de dos componentes explica por qué cambiar una proporción no demuestra una revisión de la cesta.

El FMI explica que las cantidades de monedas que integran la cesta del DEG permanecen fijas durante el período de valoración, mientras sus pesos varían con los tipos de cambio entre ellas. Esa distinción permite que una proporción cambie sin que se haya sustituido un componente o aprobado una nueva cantidad de moneda.
Para aislar la idea, usamos una cesta inventada de solo dos componentes, que no representa el DEG. A aporta una unidad valorada en dos unidades de cuenta y B otra valorada en una. Sus valores son dos y uno: A representa dos tercios. Si el valor de la unidad A baja a uno y B sigue en uno, ambos pasan a representar la mitad.
En las dos observaciones seguimos teniendo una unidad de A y una de B. Lo que cambia es la valoración y, con ella, el denominador total: de tres pasa a dos. La variación del peso de A no demuestra una venta en el supuesto. No hemos calculado el DEG real, utilizado tipos de mercado actuales ni reconstruido sus cinco componentes.
Una ficha para leer una tabla puede separar cantidad de cada moneda, cambio utilizado, valor convertido y porcentaje sobre el total. Debe conservar fecha y unidad de cuenta, porque las valoraciones de instantes distintos no son comparables sin ese contexto. La suma de porcentajes comprueba el reparto del total utilizado, no la existencia de una reforma.
El FMI revisa periódicamente su cesta y publica sus criterios y valoraciones. Una revisión formal y una fluctuación diaria de pesos responden a mecanismos diferentes. Esta guía se centra en esa lectura y no desarrolla las tenencias, asignaciones o intereses del DEG, que son otras magnitudes. Tampoco propone una operación de divisas o una exposición particular.
Comprobación práctica
- Separa cantidades y valoraciones
- Conserva fecha y unidad de cuenta
- Calcula proporciones sobre el total
- No confundas fluctuación y revisión