Un estudio sobre pagos internacionales mira más allá de la comisión visible
El documento de trabajo 1385 publicado por el BIS compara bancos, operadores fintech y stablecoins. La conversión y la retirada también cuentan.

El BIS publicó el 19 de octubre de 2026 el documento de trabajo 1385, de Wenxin Du, Catherine Huang y David Scharfstein, sobre costes de pagos transfronterizos. El estudio compara transferencias bancarias, operadores fintech de envío de dinero y operaciones basadas en stablecoins. La fecha de publicación es distinta de la fecha del manuscrito, que figura como 14 de septiembre de 2026.
El análisis incorpora el cambio de divisa y las comisiones explícitas. En el caso de las stablecoins, describe que convertir desde dinero convencional, negociar a través de intermediarios y retirar al destino puede añadir costes: una comisión pequeña por la transferencia en cadena no cuenta necesariamente todo el recorrido. Los autores presentan su investigación, no una tarifa garantizada para cualquier usuario o país.
Para entender la comparación proponemos dos presupuestos ficticios con una misma salida total de 1.000 euros. En A, el destinatario recibiría 1.065 dólares netos y el anuncio destacaría «sin comisión». En B, recibiría 1.070 dólares netos, con una comisión visible de 5 euros ya incluida dentro de esos 1.000 euros de salida. En ese ejemplo B entrega cinco dólares más; no hay que volver a restar la comisión ni confundir dólares con euros.
La ficha de comparación debería conservar importe total que sale, moneda, cantidad neta que llega y momento de la cotización. Después se anotan plazo y condiciones de recepción: ingresar fondos en un intermediario y disponer de ellos en la cuenta bancaria del destinatario son hitos que conviene identificar por separado. Si las cotizaciones corresponden a horas distintas, la diferencia no puede atribuirse íntegramente a las comisiones.
El trabajo publicado por el BIS no representa necesariamente la posición de la institución o sus bancos centrales miembros. Esta pieza explica su enfoque y aporta un ejemplo propio; no hemos realizado envíos de prueba ni seleccionado un proveedor. Tampoco se desprende de una comparación de costes que todas las rutas ofrezcan la misma disponibilidad o las mismas condiciones.