Un arancel del 5% y uno por kilogramo reaccionan de forma distinta al precio
Los derechos ad valorem se expresan como porcentaje del valor; los específicos fijan una cantidad por unidad. Un ejemplo separa ambas bases de cálculo.

Al leer una medida comercial, el porcentaje no siempre es la unidad adecuada para compararla. La OMC define el arancel ad valorem como una tasa expresada en porcentaje del precio. La Comisión Europea distingue, en su explicación de derechos antidumping, los derechos porcentuales de los específicos, que fijan una cantidad para determinada cantidad de mercancía. La forma del derecho cambia la cuenta.
Consideremos una operación completamente ficticia: 100 kilogramos de un producto con una base de valor de 2.000 euros. Un derecho hipotético del 5% produciría 100 euros. Si, en vez de ese porcentaje, la regla inventada fuera de 0,40 euros por kilogramo, el resultado sería 40 euros. No son tarifas aplicables a un producto ni un presupuesto de importación.
Ahora mantenemos los 100 kilogramos y cambiamos únicamente la base de valor a 2.500 euros. El 5% daría 125 euros; los 0,40 por kilogramo seguirían dando 40. Ese contraste permite entender por qué dos medidas con bases distintas no se comparan conservando solo una cifra de un titular.
El ejercicio supone que ya conocemos el valor relevante y la cantidad. En una importación real, precisamente esos datos necesitan su comprobación: producto y clasificación, origen, régimen y norma aplicable, además de la base definida para el derecho. Un importe de factura aislado no resuelve automáticamente el tratamiento aduanero.
Para documentar una comparación, conserva la unidad escrita junto a la tasa y separa el derecho de otros costes. Si una cifra se expresa por tonelada y otra cantidad en kilogramos, convierte las unidades antes de multiplicar. Después verifica si existen condiciones o combinaciones de derechos en la medida concreta.
El ejemplo explica sensibilidad al valor y al peso, no el coste final de introducir mercancía en un país. No atribuye una medida vigente a ninguna ruta comercial ni recomienda una clasificación. La utilidad está en identificar qué variable mueve el cálculo antes de interpretar cuánto cambia una carga.